Y si muriese hoy? Me querrían más?
Ella... Tú merecías la vida más que nadie que yo conociera. Esas ganas que tenías de vivir eran enormes y sinceramente te admiraba. Recuerdo cuando me contabas de tu primer trabajo dándome un consejo o quizá una indirecta por lo mucho que te hacía renegar a veces hasta a propósito... Las llamadas que hacías todo la mañana a tu madre que hace mucho no veías por que querías mejorar su vida trabajando desde aquí y enviándole dinero a tu tierra, ese pueblo donde me contabas que hacías travesuras y te trepabas a los árboles para coger tus propios mangos, esos que te enviaron y me obligaste a comer diciendo que eran muy ricos que pero para mi me resultaban totalmente extraños(sí tenían raíces). Cuando le hablabas de mi diciendo que era buena compañía y amiga, que no te llevaba por el "mal camino" jaja... Mis ojos no cesan de llorar al recordarte y recordar todo aquello que tengo en mi memoria y corazón como si todo lo que pasamos hubiera sido sólo ayer... Debo admitir que el día que te conocí, no me caíste. Es la verdad! tenías pinta de amargada, una amargada bonita. Eran mis primeros días en el trabajo y estaba sufriendo cargando todo eso y tú solo atinabas a mirarme. En fin... Pasó poco tiempo para que trabajaramos juntas y darme cuenta que no eras cualquier chica. No suelo dejar acercarse a nadie con muestras de cariño como un beso o un abrazo, pero tú me forzabas a hacerlo y pronto se volvió una necesidad el que me abrazaras antes de irme a estudiar. Recuerdas cuándo peleábamos y una u otra tenía que decir algo? No podíamos dejar de hablarnos. Era imposible. "Somos primas de sangre" decíamos, "estamos amarradas", tenías razón al decir que teníamos lazos de sangre pero no de primas, si no de hermanas. Aquella hermana que nunca tuve, esa fuiste tú y lo seguirás siendo por más que ya no pueda sentir tus brasitos a mi alrededor, tus labios en mi mejilla o esas mordidas que me dabas y te ibas corriendo, o incluso esos gritos chillones que me sacaban de quicio. Ya no te tengo, a pasado tanto tiempo(ya casi un año) pero aún no lo quiero aceptar. Miro al cielo y veo tu rostro, ese rostro pequeñito con esos labios pintados siempre de rosado "mami, ¿mis labios están pintados?" - "Siii!!" y ese cuerpo tan delicado pero a la vez fuerte "mami, gracias a Dios no me enfermo así nada más por que yo comía bien en mi chacra". Preciosa, jamás olvidaré tu voz y tu risita traviesa. Todas las mañanas el mismo ajetreo y la frase "haz el inventario" que no me gustaba y tú te dabas cuenta, y tú lo sabías. Peero... me engreías y solo me decías que lo harías tú pero al día siguiente seria yo quien lo haga pero no era así, me acostumbraste mal por quererme tanto. A veces pienso que deseo morir y salir de muchas cosas pero se que no es así, que todos tienen su
momento. El tuyo pienso que legó muy pronto... No encontraste a nadie quien verdaderamente supiera hacerte feliz, no lograste ninguna meta que planeaste cerca al momento de tu muerte pero siento que si llega mi momento desearé con todo mi corazón la vida entera y me da mucho miedo de no ser realmente feliz.Quién pensaría que la última vez que tu madre te vería sería en un hospital en estado de coma.Quién pensaría que la última vez que yo te vería sería dentro de cajón? Tu momento llegó un mes después de haber cumplido tus 20 años. Cuatro meses después de ser tan importante en mi vida.En los cielos estarás, siempre para mi (':